Brooklyn Rivera es el octavo preso político asesinado en custodia del régimen

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más responsabilizó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por la muerte del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, a quien calificó como el octavo preso político fallecido bajo custodia estatal desde

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DaríoMedios Internacional

6/1/20263 min read

Durante un pronunciamiento público, el abogado Salvador Lulio Marenco afirmó que la muerte de Rivera se suma a una serie de casos que, según la organización, evidencian graves violaciones a los derechos humanos contra personas encarceladas por motivos políticos.

“Brooklyn es el octavo preso político asesinado por la dictadura desde el 2019, pero es el tercero en los últimos 10 meses y fue asesinado luego de estar casi 3 años en desaparición forzada de personas”, denunció.

Marenco recordó que la detención de Rivera ocurrió después de que el líder indígena decidiera regresar a Nicaragua, pese a las restricciones que, según el colectivo, el régimen había impuesto para impedir su ingreso al país.

“Pero hay que recordar por qué Brooklyn fue detenido y fue detenido tras revelarse ante una orden del régimen de impedirle el ingreso a Nicaragua, a su propia patria, a su propio país. Y es por esto que Brooklyn decide entrar y es ahí donde es detenido, desaparecido y posiblemente sometido a torturas que lo llevaron hasta su muerte”, expresó.

El representante del colectivo sostuvo que las personas consideradas presas políticas enfrentan condiciones que constituyen tortura y que terminan deteriorando gravemente su salud física y mental.

“Las personas presas políticas son sometidas de manera constante a un entorno torturante, a torturas físicas, sexuales, psicológicas que le deterioran la vida. Este colectivo tiene más de 270 testimonios de personas sobrevivientes de tortura que pueden confirmar esto”, aseguró.

La organización también señaló como responsables no solo a Ortega y Murillo, sino a toda la estructura estatal que, según afirman, participó en la detención y custodia de Rivera.

“Para el colectivo de derechos humanos Nicaragua Nunca Más, vamos a seguir exigiendo justicia por el asesinato de Brooklyn, porque los co-dictadores, Daniel Ortega y Rosario Murillo, son responsables directos de este asesinato de Brooklyn, de las 355 personas asesinadas a mayo del 2019 durante las protestas, de los ocho presos políticos asesinados a manos del régimen, de las nueve personas asesinadas en represión transnacional, decenas de personas indígenas asesinadas desde el año 2017 hasta la fecha en la Costa Caribe”.

Asimismo, pidió que las investigaciones alcancen a funcionarios de diversas instituciones estatales.

“Son responsables directos, pero no solo ellos, toda la estructura del régimen. El Ministerio del Interior debe ser investigado, el Ministerio de Salud debe ser investigado. Los médicos, autoridades penitenciarias, policiales y judiciales que han sido cómplices en este asesinato deben rendir cuentas ante la justicia, teniendo a los co-dictadores como principales responsables de esto”.

El colectivo calificó la muerte del dirigente indígena como un crimen de lesa humanidad y enumeró una serie de violaciones que, a su juicio, ocurrieron durante el proceso.

“El asesinato de Brooklyn es un crimen de lesa humanidad, pero su caso constituye al menos cuatro: detención arbitraria, torturas, desaparición forzada de personas y ahora el de asesinato o privación de la vida a manos del régimen. Y es un caso que nos enseña cómo la dictadura ha tratado a las personas presas políticas”.

La organización también demandó que se permita a los familiares de Rivera despedirse de él, particularmente a su hija Tininiska Rivera, quien permanece en el exilio.

“Debe ser, aunque sea por un acto de humanismo, permitido despedírsele a Tininiska, quien ha sido obligada por exigir la libertad de su padre y saber dónde está al exilio, así como muchas personas familiares de personas presas políticas han sido obligadas al exilio para desde ahí exigir prueba de vida y libertad por sus seres queridos”.

Marenco agregó que, después de años de búsqueda e incertidumbre, la familia merece poder despedirse del líder indígena.

“Un acto humano al menos que después de casi 3 años en el exilio pueda al menos despedirse de su padre, por quien luchó y peleó por verle con vida”.

Finalmente, el Colectivo Nicaragua Nunca Más reiteró su demanda de liberación inmediata para todos los presos políticos que permanecen encarcelados en Nicaragua.

“Desde el Colectivo Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más exigimos la liberación de todas las personas presas políticas. Ya no basta con que den pruebas de vidas ficticias para que días después se les siga asesinando a las personas como el caso de Brooklyn”, exigieron.

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