El Centro de Asistencia Legal Interamericano de Derechos Humanos (Calidh), dio a conocer  que desde hace varios meses han estado recibiendo denuncias de que presos comunes de distintos centros penitenciarios de Nicaragua están sufriendo del aumento desmedido de vejaciones y torturas por parte de los custodios.

Respecto a esta situación, Danny Ramirez, secretario ejecutivo de Calidh, refirió que han recepcionado casos donde acusan a “los custodios de estar ejerciendo torturas y tratos indignos contra los reos comunes y como una forma de establecer miedo entre la población penitenciaria”.

“Seguramente lo que se busca es evitar cualquier amotinamiento o cualquier forma de respaldo con a favor de los presos políticos que los reos comunes saben identificarlos”, considera Ramírez.

De acuerdo al funcionario de Calidh la información la han recibido de fuentes veraces que les han explicado que entre los maltratos están: los apaleamientos, casos de presos a los que les arrojan agua agua helada en la madrugada y personas que son golpeadas sobre todo en la espalda y en las partes íntimas. 

Para Ramírez esto es parte de la “imposición general del terror que se está viviendo en Nicaragua en todos los ámbitos (…) para que no haya ningún foco de resistencia”.

Son vigilados en sus visitas

El Centro de Asistencia Legal, también hizo público que hay quejas de “colocación de cámaras para vigilar a los reos, incluso en visitas conyugales, aun cuando está prohibido por la Ley de Régimen Penitenciario. Los reos tienen miedo de hablar con sus familiares”.

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“Nos han informado de que el Poder Judicial orteguista está dando por perdidos los expedientes para que a los presos comunes se les impida el acceso a la apelación y la casación, es decir, la negación absoluta a los recursos judiciales”, agrega la denuncia.