Javier Álvarez, perseguido político del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, mediante una carta pública informa y pide apoyo a la comunidad internacional, sobre la situación actual su familia Álvarez Horvilleur.

Álvarez expresa que el pasado 13 de septiembre, en horas de la noche, la Policía Nacional de Nicaragua se hizo presente en su casa con el propósito de capturarlo.

“En casa se encontraban mi esposa Jeaninne Horvilleur Cuadra de 63 años y mi hija Ana Carolina Álvarez Horvilleur (43 años), ambas con doble nacionalidad Francesa Nicaragüense”, se lee en el carta del opositor.

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Javier Álvarez, quien se encuentra en el exilio; asegura que los agentes de la policía al no encontrarlo en la vivienda decidieron llevarse detenidas a su esposa e hija sin orden judicial y de forma “arbitraria e injusta”.

Álvarez detalla que esa misma noche, la policía llegó a casa de Ana Carolina donde se encontraba su esposo Félix Roiz Sotomayor de 55 años, nicaragüense; y al no localizarlo decidieron llevarse detenido a Félix, también sin orden judicial y razón aparente, expresa la misiva del exiliado.

“Ellos no han cometido ningún delito, ni han tenido ninguna participación política, sin embargo, han sido encerrados ilegalmente por el simple hecho de ser mis familiares”, expresa el perseguido político del régimen Sandinista.

Javier Álvarez admite que es de pensamiento opositor al gobierno, pero tampoco ha cometido delito alguno, “solo quiero democracia y libertad en Nicaragua, lo cual no constituye ningún tipo de falta o delito”, expresa.

“Esta nueva modalidad, detener a los familiares de un opositor, al no encontrarle, es una gravísima agresión y vulneración de los DDHH, más elementales, al transferir una supuesta culpa a sus parientes directos, refiere Álvarez en su comunicación.

Pide ayuda humanitaria para su esposa sobreviviente de cáncer

El opositor a la administración sandinista, aboga por ayuda humanitaria, sobre todo por su esposa Jeaninne Horvilleur es sobreviviente de cáncer, actualmente se encuentra en remisión, pero debe realizarse chequeos médicos periódicos, y tomar medicamentos muy específicos de prevención y control.

Álvarez también expone la situación de salud de Félix Roiz ha tenido múltiples operaciones por problemas esofágicos, por lo que necesita tomar de forma permanente medicamentos especiales para su condición, así como una dieta controlada y muy específica.

Asimismo, Ana Carolina Álvarez tiene problemas estomacales crónicos e infecciones recurrentes que indican la deficiencia de su sistema inmunológico, reza en la carta suscrita por el perseguido político de Ortega.

“Nuestra familia es de personas trabajadoras, honestas y solidarias. Además de estar detenidas injustamente y por el simple hecho de ser familiares de un perseguido político, son personas con padecimientos médicas crónicos y que bajo un cuidado deficiente se puede ver comprometida su salud e integridad física”, advierte Álvarez.

“Es evidente que han secuestrado a toda mi familia, lo que no tiene precedentes, y han sido acusados de delitos inventados y que no han cometido”. “A mí me han obligado a exiliarme, al igual que a miles de nicaragüenses, solo por pensar diferente”, sostiene Javier Álvarez.

Finalmente Javier Álvarez agrade cualquier apoyo que puede ser brindado por la comunidad Internacional para ejercer presión y que el régimen sandinista libere a sus familiares.