Dieciocho congresistas norteamericanos dirigieron un comunicado a Anthony Blinken, Secretario de Estado de los Estados Unidos. En donde no solo muestran su preocupación por los ataques cometido contra la robada Universidad Centroamericana (UCA) sino que exigieron a Blinken ejercer mayor presión al régimen Ortega-Murillo.

“Le escribimos para expresar nuestra profunda preocupación por la toma por parte del gobierno de Nicaragua del campus de Managua de la Universidad Centroamericana dirigida por los jesuitas y para sugerir acciones que creemos que la administración debería tomar en respuesta” inicia el documento emitido el 13 de octubre.

En el comunicado los congresistas también denuncian los hostigamientos a los que son sometidos los estudiantes y egresados de la UCA, destacando a las tres jóvenes arrestadas por protestar en redes sociales por la confiscación del alma máter.

“El cierre de las universidades es un duro golpe a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión en ese país” detalla la denuncia.

 No solo denuncian los atropellos cometidos contra los estudiantes sino que detallan una a una las agresiones cometidas por la dictadura hacia la casa de estudios, desde sus acusaciones de calificarla sin fundamento como “un centro de terrorismo” y acusar a administradores y educadores de “traicionar la confianza del pueblo nicaragüense y transgredir la orden constitucional”.

Los congresistas hicieron una línea de tiempo desde la fundación de la universidad, como sus estudiantes se unieron a las protestas antigubernamentales en 2018 y el campus abrió sus puertas para atender y proteger a los ciudadanos que los necesitan. 

Entre los congresistas firmantes de la petición destacan María Elvira Salazar, Barbara Lee y  Richard J Durbin, quienes en ocasiones anteriores ya han denunciado los crímenes de lesa humanidad cometidos por Ortega. 

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Detallaron además como atacan a la iglesia católica de Nicaragua y la expulsión de ocho Jesuitas. El documento finaliza exigiendo severas sanciones hacia el régimen Ortega-Murillo y lo hacen el principal responsable de los ataques a la UCA y a la iglesia católica.